Bonjour. ¿Qué tal?

Experiencia de movilidad internacional para 9 alumnos de 4º de ESO a Vals-les-Bains (Francia).

El lunes 20 de marzo a las 7 de la mañana comienza la experiencia de movilidad internacional que lleva hasta la localidad francesa de Vals-les-Bains a nueve alumnos de 4ºESO (Humanas) acompañados de dos profesores. Correspondiente al programa Erasmus+ donde Salesianos Pamplona obtuvo la acreditación y fue becado con un KA-121, esta experiencia consiste en conocer a los alumnos y alumnas con los que han estado trabajando los últimos meses y conocer in situ localizaciones que les hagan comprender mejor la cultura romana que han estado aprendiendo en el aula y a través de la plataforma etwinning.

El viaje en autobús es largo, casi eterno, pero una parada en la preciosa ciudad de Carcassonne hace que se lleve mejor. Hacia las 9 de la noche llegan a la localidad de Vals-les-Bains, donde residen sus compañeros y compañeras franceses. Se trata de una pequeña localidad situada en la zona de Ardeche. Al final del viaje van creciendo los nervios pues llega el momento de conocer y pasar la primera noche con las familias. La timidez y el cansancio hacen que vayan pronto a dormir.

Toca trabajar un poco y, la mañana del martes, se dedica a realizar una visita al colegio Georges Gouy y a hacer una presentación de nuestro colegio y la región donde vivimos a los alumnos y alumnas del colegio que estudian castellano. Después, ensayan con sus compañeros y compañeras franceses la lectura pública (en latín, francés y castellano) de un extracto de la Eneida que realizarán ese mismo viernes en el teatro romano de Lyon, dentro de las actividades del XVII Festival Grecolatino que se lleva a cabo en esa ciudad. Pasan juntos la jornada escolar, comen en el comedor de la escuela, realizan dinámicas de conocimiento y aprenden herramientas de teatro que les ayudarán en su puesta en escena. Tarde y noche libres junto a sus “nuevas familias”.

El miércoles, estudiantes franceses y españoles con sus respectivos profesores comparten excursión al Pont du Gard, uno de los acueductos romanos más impresionantes y mejor conservados, y a la localidad de Nimes, donde visitan el templo de Diana, la Maison Carrée y el famoso anfiteatro. Todos disfrutan la oportunidad de visitar estos singulares lugares y de compartir el día entero juntos. Buenos ratos, diversión, curso acelerado de francés, inglés, castellano, incluso euskera. Al regreso, cada uno regresa con sus familias de acogida. Aunque el viernes los estudiantes franceses irán también a Lyon, es noche de despedida con el resto de la familia…cenas improvisadas, conversaciones relajadas, promesas de volver a verse,…

El jueves vuelven a coger, esta vez “sólos”, su autobús con destino a Lyon. Allí, a pesar de la jornada de huelga general en Francia, disfrutan de la tarde para dar sus primeros pasos por esta magnífica ciudad. Disfrutan con los impresionantes ríos Ródano y Saona y sus puentes, sus plazas señoriales y su ayuntamiento, la basílica de Fourviere, buscan increíbles murales pintados en las fachadas y, al final del día, recuperan fuerzas en una hamburguesería. Se alojan en el Centre Jean Bosco, cómodo, acogedor y bien situado.

El viernes, ya con el alumnado francés otra vez, recorren el Vieux Lyon y la catedral, les traboules y sus rincones con encanto con la ayuda de una visita guiada. Pero, sobre todo y siendo uno de los objetivos del viaje, participan con su lectura pública de un extracto

de la Eneida en el XVII Festival Grecolatino de Lyon. Lo hacen estupendamente y, ya sin nervios, visitan el museo Lugdunum y los teatros romanos. En ellos aprecian multitud de aspectos sobre la cultura de la Antigua Roma y pasean por las ruinas de un antiguo teatro y un odeón donde miles de personas disfrutaban de espectáculos.

Toca el momento de despedirse porque los chicos y chicas franceses se vuelven esa misma tarde a Vals-les-Bains. Últimos selfies, intercambio de números de teléfonos, compromiso de seguir en contacto, muchas risas y alguna lágrima. Cena de despedida de Francia y retirada temprana porque al día siguiente toca deshacer el largo camino.

El sábado, con parada relámpago en la coqueta localidad de Périgueaux, llegan de vuelta al colegio en Sarriguren pasadas las 8 de la tarde. Queda la sensación de que la experiencia ha sido enriquecedora y se ha hecho corta lo que nos hace pensar que, desde luego, ¡se repetirá!

Carpe diem.

Aitor Domench Ozcár

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